Escuchemos las siguientes conversaciones:

– Me puedes pasar tu correo electrónico, por favor?
– Como no, es ecv@74.125.227.135

– Hijito, cual es la dirección de la pagina esa donde se compran las cosas por internet?
– Amazon? Es http://72.21.211.176 mama!

– No llegan los paquetes de Singapur, donde es donde se pueden rastrear?
– En http://153.2.224.50/WebTracking/track?loc=en_US

Estas platicas tuvieron lugar el día de ayer en un Universo alterno en donde no fue inventado el DNS. Y que difícil es aprenderse direcciones ahí. Esto es porque el DNS (Domain Name Server) es la maquina que traduce números a palabras y viceversa.

Gracias al DNS, nuestro navegador sabe cómo llegar a google.com o a amazon.com cuando escribimos esas cadenas de caracteres en el. Supongamos que queremos llegar a Google. Abrimos Firefox y escribimos www.google.com. En ese momento, el DNS de nuestro de proveedor lo recibe y lo traduce a números, en este caso 74.125.227.135 y lanza nuestra petición al ancho mar de Internet. Afortunadamente solo existe un servidor con ese número y nuestra petición llega a buen puerto. Una vez ahí, el servidor DNS de google pregunta de nueva cuenta la dirección y consulta su directorio (o “zonas”) para averiguar exactamente en cual servidor esta lo que nuestra petición busca. Así es como, sana y salva, aparece en nuestra pantalla la pagina de Google.

Pero así como el DNS es útil para nosotros los humanos, que somos lentos y no podemos aprender números, solo palabras, también tiene una parte truculenta y a veces hasta confusa. Esto es cuando es necesario hacer un cambio.

Supongamos que me quiero cambiar de casa. Compro una casa nueva, tal vez mas grande y con mejores servicios. Una vez que me la entreguen, necesito empezar a mover mis cosas: la tele, la recamara, mis libros, el refri y la comida de los gatos. Termino de cambiarme, y ¿ya acabe? De ninguna manera, ahora tengo que avisarle a la compañía de celulares a donde me cambié para que ahora me envíe mis recibos a la nueva casa. Después al servicio de cable, a mis amigos, a mis padres y a la compañía de gas. A todos les escribo una carta anunciándoles el feliz acontecimiento.

Los destinatarios de mi carta, ¿la reciben al mismo tiempo?

No. Puede ser que la compañía de gas me haya mandado mi recibo ANTES de recibir mi carta y enterarse del cambio. Pero mi amigo Pepito si recibió mi carta y ya hasta vino a visitarme. Desafortunadamente la compañía de teléfonos recibió mi carta dos meses después y me envió dos recibos a mi antiguo domicilio, no me encontró y me cancelaron el servicio.

Así funciona exactamente un cambio en el DNS. No todo internet se entera al mismo tiempo del mismo. Puede ser que unos segmentos se enteren a los 5 minutos y otros 72 horas después. Y lo peor, como con el servicio de correo, no hay manera de saber cuánto se va a tardar el proceso.

Es posible que, en un cambio de DNS, el desarrollador vea el cambio a los 10 minutos, la oficina completa a los 30 minutos, y el cliente 5 horas después. El siguiente problema viene cuando el cliente, pensando que ya está viendo el servidor nuevo, modifica datos, cambia, sube y baja y en realidad sigue viendo el servidor viejo.

Obviamente, sus cambios no se van a reflejar en el server nuevo.

Los DNS nos ayudan a comprender de mejor manera internet, pero también es necesario entender cómo funcionan y aprender que una cosa que no hacen, es respetar deadlines.

Ahora, sobre lo que esta pasando en GoDaddy en este momento, no es mas que la negación de todos los servicios descritos ahí arriba.

Que hacer?

En primer lugar, alejarse lo mas rápido posible de esa compañía.

Si de plano estás atado a ella porque tu dominio lo compraste por US$4.99, entonces, saca el hosting y el DNS de ahí.

Como?

  • Primero contrata los servicios de alguna compañía en Internet de Hosting.
  • Acto seguido, da de alta tu sitio, tus correos, bases de datos, etc.
  • Y para finalizar, sustituye en GoDaddy sus servidores de DNS por los de la compañía donde te estás hospedando.

Después del infame periodo de propagación, tendrás tu sitio en su nuevo lugar y lejos, lejos de GoDaddy.

Para dudas, comentarios, quejas, aquí abajo…

¡Saludos!
E.C.V.