Hey, no es un albur, hoy salió Angry Birds Space. Pero no quiero escribir acerca de que realmente está muy entretenido, de que se me hizo tarde en la mañana por estar quitándole burbujas a los cerdos para que se congelen en el espacio o de que ya soy capaz de utilizar la gravedad de un planetoide para imprimir un efecto de búmeran (Oh, Star Trek IV, lo que le has ensenado a la humanidad), acelerar al pájaro y eliminar un cerdo más.

No, sino de las reacciones instantáneas, ‘osh, Angry Birds, eso qué?’. Parece ser que últimamente, casi diario brincan de sus cómodos sillones los defensores o atacantes de cualquier cosa que ocurra, antier fue la cuenta de Wal Mart, ayer el juicio televisado, hoy Angry Birds. Voces van, voces vienen. Cada uno se forma una opinión valida y respetable. Cuando creo que no es válida y mucho menos respetable es cuando es expresada SIN conocer el tema en cuestión. Es válido criticar algo que sale sin conocerlo? Puedo decir desde ahora que Spider-man va a ser un gran montón de basura sin haberlo visto antes?

Yo creo que no. Acepto que tu, amiguito, tengas tu opinión acerca de algo que conozcas, no acepto la opinión que tengas acerca de algo que no has visto, leído, probado.

Ahora, de verdad Angry Birds es tan sobrevalorado? Un ejemplo rápido. Ayer me llego Resident Evil: Racoon ya-no-me-acuerdo-que. Lo puse y no lo aguante más de 15 minutos. Quiere ser un Gears of War con zombies, mezclado con plantas verdes que curan la salud. Ya se fue de regreso por correo. No me quedaron ganas de volver a tocarlo jamás. El otro juego, bueno, ya puse que lo he disfrutado como enano. El primero cuesta 60 dólares, el segundo, 99 centavos. Para mí, el valor esta en el entretenimiento que provee. Si hubiera gastado los 60 dólares, estaría dándome de topes contra la pared. 99 centavos no duelen y sirven para jugar hasta en la cola de café.

Prueben y decidan.

La recomendación de hoy.

La humanidad vive en relativa calma distribuida en 12 colonias. Un día, sus creaciones deciden volverse contra ellos y casi los extinguen. Pero un punado de ellos logra sobrevivir y a bordo de la nave Galactica, inician el viaje buscando ese mítico planeta llamado Tierra.

Al contrario de cualquier otra serie “del espacio”, Galactica no cuenta con los elementos tradicionales de aquellas, salvo la misma nave y su habilidad para viajar a velocidades mas allá de la luz. Dentro de la nave, los tripulantes se emborrachan y ensucian sus uniformes, usan teléfonos analógicos, sus armas no disparan rayos laser sino balas. No hay razas extraterrestres que cambien cada semana, sino que el peligro constante son los Cylons o a veces ellos mismos. Véanla amiguitos, el final es tan grandioso que logra ponerles los vellos de punta durante 45 minutos seguidos.

Galactica y sus películas para TV se encuentran disponibles en Netflix para verse en su tele, teléfono, dispositivo favorito.

Saludos!
E.C.V.

Y una cosa más: Si ya se va a valer cambiar finales, exijo que el Sr. Vitalis regrese a la vida.