En el momento que decidimos que vamos a tener el sitio de nuestro negocio al aire, seguramente ya contratamos al mejor diseñador, al programador ninja que nos va a hacer todas las funcionalidades que se nos ocurra y también ya tenemos organizada y revisada toda la información que vamos a poner a disposición de nuestros clientes.

Desafortunadamente, el último paso siempre es al que menos se le pone atención, y por lo mismo, podría desencadenarse una serie de desafortunados eventos que pueden poner en riesgo nuestro sitio. Esto es, el hosting.

Muchas compañías después de invertir decenas (y a veces centenas) de miles de pesos en un su sitio ideal, deciden hospedarlo en servidores patitos de 5 dólares al mes.

Las consecuencias:

  • Su “Panel de Control” no pasa de ser 5 iconitos mal hechos, sin una sola ayuda y tienes que perder tiempo tratando de adivinar que hace cada cosa SIN echar a perder tu sitio.
  • No hay manera de poner un alias para el sitio.
  • Necesitas cambiar algún registro en la Zona del DNS? Pues buena suerte y que Bios te ayude.
  • Respaldos automatizados? Claro, solamente cuestan 80 dólares mensuales y tienes derecho a 4 al mes.
  • Olvídate de poder entrar por consola al servidor. Si necesitas hacer cambios a algún archivo, tienen una super-duper interfaz grafica escrita en java que puede o no tronar en cualquier momento.
  • Te hablan tus clientes para preguntarte por qué no ven tu sitio. Con tristeza averiguas (por twitter) que tienen broncas en sus servidores DNS y no tienen tiempo de resolución.
  • Se termino el tiempo del becario pero se llevo el password de FTP y las voces le indican que debe de borrar el sitio. Hablas al soporte técnico del hosting y te indican que no hay nada que hacer ya que decidiste no pagar el respaldo automatizado del punto 4.

Todo lo anterior puede degenerar en la gran pesadilla.

Tan importante es el hosting como el diseño y funcionalidad del sitio. Un buen hosting debe de cumplir al menos los siguientes puntos:

  • Disponibilidad. Hay hostings que prometen el 99.99% de disponibilidad durante un periodo de 12 meses. Si llegan a tener algún accidente (siempre sucede, este negocio no es perfecto) generalmente tratan de compensarte de alguna manera.
  • Facilidad de uso: Si el hosting que estas investigando cuenta con Cpanel, huye como a la peste. Es malo y feo. Si cuenta con algo “hecho en casa” ni te metas, ya. Pero si en algún lado ves la palabra Plesk, de ahí eres. Plesk tiene una de las mejores funcionalidades que he visto, es confiable y cualquier tarea esta solo a un par de clicks de distancia.
  • Los fierros. Procura siempre tener el control de tu server con una cuenta de root. Eso te permitirá tener acceso a todos los tornillos y tuercas que hacen funcionar tu pagina y rápidamente diagnosticar alguna falla viendo las bitácoras del mismo server.
  • Linux. Tu hosting debe de estar en Linux. Esta página que estás leyendo esta en un server con Linux. Las paginas donde haces compras y platicas con tus amigos corren sobre Linux. La pagina de tu banco corre también en Linux o UNIX. Tus noticias las lees en servers con Linux. Si ves que te van a dar un server Windows, corre y no voltees.
  • Respaldos automatizados. Un buen hosting hace respaldos de sus sistemas al menos una vez a la semana. No de tu sitio, de todos sus servidores. En una emergencia, podrás recuperar, si no todo, al menos lo suficiente como para no perder otros 6 meses tratando de hacer el sitio de nuevo.
  • Soporte Técnico 24/7. Las emergencias no conocen de horarios, ni fechas de calendario. Por lo que contar con un buen soporte es esencial. Un hosting que te ayude, aun en las madrugadas, es un hosting que desquita lo que les pagas.

Espero que lo anterior ayude a que buenas paginas no caigan el abismo por no querer pagar unos cuantos centavos más.

Saludos!

E.C.V.