Lo siguiente viene sin spoilers, así que ni se preocupen, se puede leer sin broncas.

Si, la película es impresionante. Fue justo lo que esperábamos y recibimos por lo que pagamos. Vimos Recognizers enormes como edificios, motos, tanques, nos dieron muchos-muchos dulces geeks, referencias y technobabble. Y también una embarradita de existencialismo y filosofía.

La trama es muy sencilla: Kevin Flynn, hacker y creador de videojuegos, después de recuperar sus programas y vencer al Programa de Control Maestro, se convierte en el CEO de Encom. Se casa y tiene un hijo, Sam, al cual le cuenta historias sobre Tron y su permanencia dentro del mundo digital. Un día, Flynn desaparece. Nadie sabe donde esta, y la compañía sigue sin él. El único fiel a Kevin que permanece en la junta de directores es Alan, creador de Tron y quien le avisa a Sam que su padre le mando un mensaje en el pager (Alan es fan de los gadgets antiguos) desde el teléfono de la antigua sala de maquinas de juegos. Sam llega a la sala y entra al mundo digital buscando a su padre.

Ya. Hasta ahí, sino luego hasta me regañan por aventar spoilers.

También entendimos el por qué de tanta mala publicidad solamente viendo al público que estuvo con nosotros en la sala. Había gente de nuestra edad, que aplaudían y reían ante cada referencia a la primera película, pero también adultos más grandes y jóvenes preparatorianos. Estos últimos salieron inmediatamente que acabo la película y algunos de los otros no la aguantaron completa. Creo que al final obtenemos una película que solo le habla a un nicho en particular al que no solamente pertenece la gente que ha jugado un videojuego en su vida. Si no que entiende algo de programación y muy importante, recomiendo –y mucho- ver la primera película. La cantidad de referencias son demasiadas como para dejarlas pasar solo por desconocimiento.
Hay una parte al principio donde algunos personajes meten instrucciones de Unix en pantallas de consola. Afortunadamente la resolución de una pantalla Imax deja ver con claridad lo que escriben. Créanme que lo que meten es completamente correcto. Vamos, uno de los personajes –ah, este es un cameo que no viene en los créditos y tiene su razón de por qué no está- para un proceso con un kill -9 numero-de-proceso. Esto es amiguitos, si han manejado una pantalla de consola de en un server *nix se sentirán como en casa. Incluso se puede ver en una pantalla que deja Kevin Flynn como instaló su último programa – make, make config, make install -.

Los adornos en los trajes recuerdan los 1 y 0 de código binario. Por supuesto que un programa que muere se descompone en pixeles. Carreteras y caminos llevando información. Y sabemos que los mp3 son programas de color blanco.

Por último, allá arriba escribí las palabras filosofía y existencialismo. No se espanten. También escribí que se trata de una embarradita. Pero que bien manejado está. Es cómo la Creación le reclama al Creador lo que le dijo, le prometió y no cumplió. Y como podría hacerlo el Creador? Estaba incompleto.

La película no es tan oscura por el 3D. Y sobre CLU, si se ve de repente que la cara es un CGI pero al final, se supone que la genera una computadora, no? CLU es un programa, no una persona.

Ahora, la recomendación para un máximo disfrute:

Imax. Indispensable por el tamaño de la pantalla y el sonido.
Ver la primera. Dicen que no es necesario, pero de verdad que si vale la pena llevar el antecedente.

Gócenla y sean felices por un par de horas.

Saludos!
E.C.V.